Desde adolescente he querido ser psicóloga. Siempre he tenido facilidad para conectar con la gente y desde niña me gustó escuchar los problemas de mis amigos y amigas y familiares, así como ayudarles en lo que estuviera en mi mano. Por otro lado, me cuestionaba a menudo el por qué de los comportamientos de las personas e intentaba buscar una explicación para poder entenderlos.
Después de terminar mis estudios, estuve 10 años trabajando con niños neurodivergentes. Trabajé tanto en contextos naturales como en consulta. Aprendí la importancia de saber identificar sus necesidades, saber cubrirlas y sobre todo entenderlas.
La maternidad marcó un antes y un después en mi vida. Ser madre hizo que me interesara por aprender otra forma de crianza, con un enfoque respetuoso, lo que me llevo a certificarme como facilitadora de Disciplina Positiva. Entendí que hay otra forma de educar, que no hay por qué repetir patrones de crianza qué aplicaron con nosotros. Tomé consciencia de que estamos en un momento social y generacional de transición hacia una infancia más respetuosa. Tambien entendí la importancia que tiene esta etapa de la vida en lo que será un adulto sano en el futuro. Llevo más de 5 años acompañado y trabajando con madres y padres cuando están perdidos en la crianza.
Desde mi adolescencia quería ser psicóloga; siempre logré conectar con las personas fácilmente.
Trabajé 10 años con niños neurodivergentes, comprendiendo las necesidades de cada pequeño.
Acompaño procesos de crianza con Disciplina Positiva desde hace más de 5 años junto a familias.
Desde adolescente he querido ser psicóloga. Siempre he tenido facilidad para conectar con la gente y desde niña me gustó escuchar los problemas de mis amigos y amigas y familiares, así como ayudarles en lo que estuviera en mi mano.
Por otro lado, me cuestionaba a menudo el por qué de los comportamientos de las personas e intentaba buscar una explicación para poder entenderlos.
Después de terminar mis estudios, estuve 10 años trabajando con niños neurodivergentes. Trabajé tanto en contextos naturales como en consulta. Aprendí la importancia de saber identificar sus necesidades, saber cubrirlas y sobre todo entenderlas.
Mi misión es mejorar la calidad de vida de las personas, ayudándolas a que tengan un mayor autoconocimiento, a que vean sus heridas y que aprendan recursos y conocimientos para vivir más felices.
Ayudar a madres y padres a que tengan un cambio de visión de la infancia y de la crianza, basándome en las últimas investigaciones de la neurociencia.
Acompañar a niños y niñas y adolescentes, siempre con una intervención familiar en la que el adulto es parte del proceso terapéutico para la mejoría de los menores.
Ayudar a las parejas a encontrar un entendimiento y un cambio en la forma de relacionarse, para vivir en armonía.